Gastronomía y tradiciones

La mejor forma de recuperarse de un día de aventura, de excursión o de esquí es sentarse a degustar alguno de los exquisitos platos que la cocina aranesa nos ofrece. Famosos son guisos como los estofados y potajes, así como olla aranesa, basada en productos autóctonos de la zona. Otros productos caseros como los patés, el civet de jabalí o los postres reflejan la influencia de su situación fronteriza con Francia, si bien conservan una personalidad propia del valle.

Y para divertirse y conocer las tradiciones de la zona, participar de los muchos festejos que se celebran a lo largo del año es la mejor forma.

Bailes tradicionales transmitidos de generación en generación a lo largo de los años como “Es Esclops”, “Es Aubades” y “Eth Puntet”, romerias en honor a los santos y fiestas relacionadas con el campo y los animales se han conservado de forma intacta siendo hoy un legado excepcional sobre la vida de nuestros antepasados en las altas montañas del Pirineo.